AWEN

La búsqueda de lo que llamamos Awen es una búsqueda en pos del espíritu mismo del druidismo, y como tal, abarca muchos caminos. Podemos seguir la búsqueda como historiadores, lingüistas, poetas, filósofos, sacerdotes, magos, chamanes, y bajo muchos otros aspectos. Cada uno, a su propio modo, puede ganar en comprensión y, mientras caminamos por el sendero del druidismo, una de las cosas que descubrimos es que en el entendimiento yace la fuerza.

La primera referencia que tenemos de lo que llamamos Awen la hallamos en la Historia Brittonum de Nennius, un texto latino de alrededor del año 769 de la era cristiana, basado en escrituras anteriores hechas por el monje galés Gildas. Después de aludir al rey Ida de Northumbria, que reinó desde el año 547 al 559, Nennius dice :
“Luego, Talhearn Tad Awen ganó la fama por su poesía.”
Tad significa ‘padre’, así que Talhearn es el padre de lo que llamamos Awen. Esto no nos dice mucho a cerca de lo que puede ser realmente, pero si aceptamos a Nennius como una fuente fiable, sí demuestra que Awen existía como concepto en una época en la que Diarmait mac Cerbaill todavía reinaba como el último rey supremo semi-pagano de Irlanda, y esto tan sólo un siglo, más o menos, después de la misión de San Patricio para conducir a los irlandeses a la Cristiandad. Los últimos lugares de culto Romano-Británicos habían caído en desuso a lo largo de las dos o tres últimas generaciones; San Columba, en sí el bisnieto de un rey supremo pagano, todavía no había fundado su monasterio en la isla de Iona, desde el cual salía para convertir a los Pictos paganos, y a la misión de San Agustín entre las tribus paganas de los Anglos le faltaban unos cincuenta años para comenzar su andadura. Nuestra primera referencia a lo que llamamos Awen, pues, data de un periodo en que Gran Bretaña e Irlanda estaban todavía en transición desde el Paganismo a la Cristiandad. Esto, junto con las demás pruebas abajo expuestas, indica que es un concepto que permaneció intacto desde el druidismo pagano hasta la tradición de los bardos cristianos.
Para descubrir qué es lo que llamamos Awen, deberíamos considerar primero el significado de la palabra. El sustantivo femenino Awen (y como tal, a partir de ahora la Awen) ha sido traducido como ‘inspiración’, ‘musa’, ‘genio’, e incluso como ‘frenesí poético’. La palabra en sí se forma por la combinación de dos palabras, aw, que significa ‘fluido, flujo’, y en, que significa ‘principio vivo, ser, espíritu, esencial’. Así que se puede traducir como ‘esencia fluida’ o ‘espíritu que fluye’. La próxima etapa de nuestra búsqueda nos lleva a lo que sobrevive de la obra de los Bardos de la Gran Bretaña medieval, que fueron los legados de los restos de la tradición de los Druidas, y los responsables de su transmisión posterior.
Los “así llamados” (so-called) cuatro libros antiguos del país de Gales; El Libro Blanco de Rhydderch, El Libro Rojo de Hergest, El Libro Negro de Caermarthen, y especialmente El Libro de Taliesín (siglo XIII), contienen un número de poemas que se refieren a la Awen. Hay mucha variedad en las fechas de origen de estos versos. Algunos pueden ser tan antiguos como la época de los Cynfeirdd o ‘antiguos bardos’, que empezó en el siglo VI, mientras que otros son muy posteriores, compuestos poco tiempo antes de la compilación de los manuscritos en los que han sido hallados. La poesía más antigua consiste en gran parte en elegías a héroes fallecidos, y contiene pocas alusiones a religión de cualquier tipo, pero a lo largo de la mayor parte del periodo en cuestión, los bardos eran declaradamente cristianos, y esto se debe tener en cuenta cuando buscamos referencias en su obra a la tradición pagana. El hecho de que el estilo poético de los bardos es a menudo enigmático y alusivo nos dificulta para establecer qué entendieron los bardos del medievo por el término Awen. No les hacía falta explicar lo que Awen significaba para ellos, ya lo tenían bastante claro, y es evidente que no se molestaron por una posible falta de comprensión en este punto por parte de los que no eran expertos en el arte poético. No obstante, sí hay pistas esparcidas por su obra. El poeta del siglo XII, Llywarch ap Llywelyn (c.1173-1220), también conocido por su espléndido apodo de bardo, Prydydd y Moch, o el poeta de los cerdos’, dice:
“El señor y la señora me darán  la dulce Awen como si desde el caldero de Cerirdwen.”
CERRIDWEN Y TALIESÍN: LA DIOSA Y EL BARDO
Aquí, aunque el bardo identifica la Awen como un regalo de Dios, afirma que se le es dado “como fruto del caldero de Ceridwen.” ¿Quién, pues, es Ceridwen? En otro lugar, Prydydd y Moch se refiere a ella como “la regenta de los bardos (rvyf bardoni), un título que varios otros también acreditan. Nuestra fuente más extensa de información sobre ella viene de un tardío cuento en prosa llamado Chwedl (La historia de) Taliesín. Un bardo histórico llamado así ha sido identificado como alguien que vivió hacia finales del siglo VI, aunque, de los 77 poemas que le han sobrevivido y que se le atribuyen, incluidos los que componen el Libro de Taliesín, la mayoría fueron compuestos mucho después. La versión más antigua de Chwedl Taliesín que tenemos se encuentra en un manuscrito del siglo XVI que evidentemente contiene material mucho más antiguo, dado que se refiere a motivos encontrados en poemas fechados incluso en el siglo IX.
En la historia, se dice que Ceridwen tiene su morada en mitad del lago Bala, en Powys (País de Gales), que comparte con su marido, Tegid Moel (“hermoso calvo”). Ellos tienen tres hijos: Morfran (‘cormorán’); Creirwy (‘huevo de cristal’), la más bella doncella del mundo; y Afagddu (‘total oscuridad’), el menos favorecido de los hombres. Para compensarle su tremenda fealdad, Ceridwen decide hacerle sabio preparándole un brebaje mágico en su caldero de inspiración (es decir, la Awen), “según las artes de los Fferyllt (alquimistas o artesanos del metal). El brebaje debe prepararse a lo largo de todo un año y un día, y Ceridwen pone a dos personas a cuidarlo mientras ella sale a recoger hierbas: un ciego llamado Morda (“buen mar” o “gran bien”), y un niño llamado Gwion Bach (“pequeño inocente”). Durante el último día, tres gotas del líquido del caldero le salpican, quemándole el dedo. Lo mete en la boca y al instante gana los tres dones de la inspiración poética, la profecía, y el poder cambiar de forma a voluntad. Desgraciadamente, el resto del brebaje se vuelve mortalmente venenoso, y el caldero explota, rompiéndose en dos mitades. Con su don de la profecía, Gwion sabe que Ceridwen intentará matarle por haber probado lo que estaba destinado a su hijo, así que usa su don de cambiar de forma para huir en forma de liebre. Ceridwen le persigue en forma de galga, así que él se convierte en pez. Ella se convierte, a su vez, en nutria. El se hace pájaro, ella, halcón. El se convierte en un grano más de trigo entre los del suelo del molino, ella, sin embargo, convertida ya en gallina negra, le engulle.
‘La Confederación Hostil’, un poema del Libro de Taliesín, alude a esta parte del cuento como a continuación se cita:
“Una gallina me recibió,
Con robustas garras, (y)la cresta partida.
Descansé nueve noches
En su vientre un niño,
He sido madurado,
He sido una ofrenda ante el protector,
He estado muerto, he estado vivo…
De nuevo me aconsejó la protectora,
Con robustas garras; de lo que me dió
Apenas puede volver a contarse;
Mucho será alabado.”
Después de nueve meses, Gwion vuelve a nacer del vientre de Ceridwen, quien no puede contemplar su asesinato “debido a su gran belleza”, así que le ata dentro de una bolsa de cuero y le lanza al mar en la víspera de Mayo. El primer día de Mayo por la mañana, la bolsa es descubierta en un apostal de pesca, y abierta. La primera persona en contemplar al hermoso bebé dentro de la bolsa dice “Mirad, una frente radiante!”. Y es así que el niño recibe el nombre de Taliesín, que en galés significa “frente radiante”. Taliesín, a pesar de tener tan tierna edad, es capaz de improvisar unos versos perfectos por virtud de la Awen recibida del caldero de Ceridwen. Más tarde logrará la fama como jefe de los Bardos de Gran Bretaña.
Este cuento tiene su paralelo en muchos otros dentro de la literatura y folklore de los bardos de Gran Bretaña e Irlanda, en los que los individuos reciben dones de sabiduría, poder, o inspiración poética de parte de mujeres oriundas del Otro Mundo. El papel de Ceridwen en esta historia, junto con las referencias a ella en la poesía de los bardos, ha conducido a la mayoría de los comentaristas a la conclusión de que ella es una diosa pagana. Su nombre significa “Mujer Doblada”, o “La Blanca Doblada”, sugiriendo una asociación con las fases (especialmente el cuarto creciente y menguante) lunares.
EL CALDERO DE LA INSPIRACION
Existe la tentación de interpretar toda la historia como un manual de instrucciones para la iniciación bárdica. Gwion encuentra tres recipientes transformadores: el caldero, el vientre, y la bolsa de cuero de la cual finalmente sale como Taliesín. Encuentra a cada uno gracias a las acciones de Ceridwen, que actúa como iniciadora en cada caso. Podríamos incluso especular que los tres recipientes representan a una serie de iniciaciones a los tres grados de bardo, vate y druida: la bebida del caldero abre la mente del bardo al don de la Awen, la estancia en el vientre de la diosa da al vate sabiduría para entenderlo, la prueba de ser abandonado al mar dentro de la bolsa de cuero (¿quizá una barquilla de cuero?) capacita al druida para poder conquistar el último miedo: El de la muerte.
Los dones concedidos a Taliesín por las gotas mágicas del caldero pueden también equivaler a los tres `grados`: inspiración poética para los bardos; la profecía para los vates; cambiarse de forma para los druidas. Es tentador, además, imaginar al caldero de la inspiración almacenando algún brebaje embriagador. Apoyando esta idea hay varias referencias al aguamiel en los poemas de Taliesín, especialmente “La Silla de Taliesín”, que se refiere a aspectos del proceso de elaboración de bebidas alcohólicas y también a una variedad de hierbas, acabando en las líneas que abajo siguen:
“Resplandor radiante ilumina al que elabora el brebaje,
Por encima del caldero de los cinco árboles,
Y el fluir de un río,
Y expandirse el calor,
Y la miel y el trébol,
Y la suprema aguamiel embriagadora,
Como el metal a un jefe guerrero,
El regalo de los Druidas.”
Las tradiciones noreuropeas contienen muchos ejemplos de cómo beber aguamiel puede conferir dones espirituales o mágicos. El dios nórdico Odín bebe del aguamiel mágico llamado Kvasir, de un caldero llamado Odhroerir, ‘Inspiración´, después de seducir a su guardiana, la hija de un gigante. La mitología irlandesa incluso nos presenta a una diosa llamada Meadhbh, cuyo nombre es igual que el de la bebida. No obstante, debería de tenerse en cuenta el hecho de que nuestros antepasados tenían una relación con el alcohol muy diferente a la nuestra; la cerveza y el aguamiel eran bebidas cotidianas, debido al hecho de que la bacteria que infectaba a los suministros de agua muere durante el proceso de elaboración. Aún así, es más probable que los bardos usaran la libación del caldero de Ceridwen como metáfora para la recepción de la inspiración poética.
Se menciona a Ceridwen y a su caldero en varios poemas, incluido uno que se conserva en el Libro de Taliesín, del cual se toman las líneas que a continuación se citan:
“¿No se defenderá a mi silla del caldero de Ceridwen?
Que mi lengua esté libre en el santuario de las alabanzas de Gogyrwen.
Las alabanzas de Gogyrwen son una ofrenda que ha satisfecho
A ellos con leche, y rocío, y bellotas.”
Hay una considerable falta de acuerdo en cuanto al significado de la palabra Goryrwen, o Ogyrwen. Iolo Morganwg la identificó con el símbolo de los tres rayos de luz (/l) que él y otros también identifican como símbolo de la Awen. El Diccionario Galés de Pughe define a Gogyrwen como un ser o una forma espiritual; una idea personificada.` W.F. Skene afirma que es sinónimo de la diosa Ceridwen. Más recientemente, John Matthews ha sugerido que puede ser un título aplicado a las diosas en general, y a Ceridwen en particular. Una referencia en `La Confederación Hostil` a “siete veintenas de Ogyrwens en la Awen” ciertamente indica que el término podría usarse en plural. Se puede interpretar como él joven bello`, un título bastante apropiado para una diosa con la que uno espera llevarse bien. De las líneas arriba citadas, parece que se puede propiciar a la o las Gogyrwen con ofrendas de “leche, y rocío, y bellotas”, todas ellas ofrendas asociadas con la gente menuda, o las hadas.
Otro poema de Taliesín, `La Silla del Soberano` hace referencia a la
“Altura desde la que vino la Sabia del caldero.
Ogyrwen de las tres Awen.”
“La Sabia del caldero” es, presuntamente, Ceridwen. Un poema que se atribuye al bardo Cuhelyn empieza:
“Según la decorosa oda de Ceridwen, la Ogyrwen de semilla mezclada,
La semilla mezclada de la poesía, habla a los extensos cielos encerrando a la belleza.”
Las referencias a las “tres Awen” y “la oda de Ceridwen” nos recuerdan que entonar la palabra Awen tres veces es uno de los métodos empleados por algunos grupos de druidas para abrir el espíritu individual al espíritu de la diosa como fuente de inspiración. El cántico tiene la forma de un mantra largo vibrado en tono bajo, parecido al del Om o Aum Hindú. Que la Awen se cantaba o se entonaba en tiempos pasados es algo que queda claro después de una lectura de varios poemas medievales, incluido “La Confederación Hostil”, donde el bardo dice:
“La Awen canto yo,
Desde las profundidades la traigo,
Un río mientras fluye,
Conozco su extensión;
Sé cuando desaparece;
Sé cuando se llena;
Sé cuando se sobrepasa;
Sé cuando se encoge;
Sé qué base
Hay debajo del mar.”
Se refiere aquí a la Awen, “el espíritu que fluye”, como a un río, aparentemente traído del mar por el cántico del poeta. El mar` puede tomarse como referencia al espíritu que nos rodea y que lo abarca todo, el `río` siendo aquella porción que el bardo, a través de su invocación, atrae a sí mismo.
LA CELDA DEL CANTICO
La Awen, pues, puede obtenerse bebiendo del caldero de la diosa, o cantando o entonando cánticos. Otras referencias, aunque muy posteriores, nos dan más maneras en las que se puede obtener la inspiración o la Awen. Las Memorias del Marqués de Clanricarde, publicadas en 1722, contienen una descripción de una escuela de bardos en Irlanda, que nos dice que:
“Era…necesario que el lugar se ubicara en un rincón solitario de un jardín, o dentro de un Sept o terreno encerrado lejos del alcance de cualquier ruido. La estructura era una choza baja y compacta, con camas dentro de una distancia conveniente cada una respecto a la siguiente, cada una dentro de un pequeño departamento sin muchos muebles, salvando una mesa, algunos asientos, y un aparato para colgar a la ropa. No había ventanas para dejar entrar el día, ni ninguna luz en absoluto, salvando la de las velas, y éstas fueron traídas solamente en el momento fijado ya de antemano… Los profesores…. impartían una asignatura adecuada a la capacidad de cada clase, determinando el número de rimas, y aclarando lo que se tenía que observar en cuanto a las sílabas, estrofas, concordancia, correspondencia, terminación y unión, cada una de las cuales era regentada por sus normas particulares. El tema en cuestión… habiendo sido impartido a lo largo de la noche, cada uno luego lo trabajó individualmente tendido en su propia cama, durante todo el día siguiente, en la más completa oscuridad, hasta que, a cierta hora de la noche, después de traer velas, lo consagraron por escrito. Vestidos y reunidos después en una gran sala donde les esperaban sus maestros, cada escolar hizo su actuación, la cual sería corregida o aprobada… o bien el mismo o bien otro tema nuevo se les daba para el día siguiente…La razón por la que dicho estudio se llevaba a cabo en la oscuridad era, sin dudas, la de evitar las distracciones que la luz y la variedad de objetos representadas ocasionarían normalmente. Estas distracciones siendo previstas, las facultades del alma se ocuparon solamente con el tema en cuestión, y el tema impuesto; de manera que rápidamente se llegaba a perfeccionar, en menor o mayor grado, según las nociones o capacidades de los estudiantes.”
Las condiciones aquí descritas son claramente una forma de lo que hoy día llamaríamos depravación sensorial. Las investigaciones del doctor John Lilly (El Centro del Ciclón, Granada, 1973) y otros han mostrado que esta técnica puede dar lugar a experiencias sensoriales extremadamente nítidas. Un tal Martin Martin aporta una descripción de una práctica similar usada entre los bardos de las islas occidentales de Escocia hacia finales del siglo XVII.
“Ellos (los bardos) cierran sus puertas y ventanas durante todo un día, y se tumban de espaldas con una piedra encima del estómago, y la cabeza tapada con diversas telas, y sus ojos estando tapados, estrujan sus sesos en busca de rétorica o lenguaje poético; y por cierto logran tal habilidad desde esta celda oscura que hay muy pocos que lo entienden…”
Quizá la piedra a la que se refiere aquí sea la mítica Glain Naddair, o ´piedra de víboras’, que se creía engendrada por aquelarres de serpientes copulando en la víspera de la noche del solsticio de verano, acreditada con dones protectores y sanadores.
“En cuanto a los bardos posteriores, no eran hombres normales, y tenían una sociedad y compartían unas normas, y varios géneros poéticos y una especie de poesía lírica, todo ello anotado con exactitud en La Gramática Galesa o Británica del sabio doctor John David Rhees. Allí, hacia el final del libro, hay una descripción muy curiosa de estas cosas. Este tipo de poesía le llaman Awen, que en su idioma significa tanto como raptus, o furor poético; y de verdad, puedo afirmar que todos los que he conocido lo poseen como un don o una inspiración. Me contó una persona muy sabia y además sobria (ya fallecida), que en sus tiempos hubo un joven huérfano tan pobre que se vio obligado a mendigar; pero al final fue recogido por un rico que tenía un gran rebaño de ovejas en las montañas no muy lejos de donde hoy habito, quien le dió ropa y le mandó al monte a cuidar sus ovejas. Allí, durante el verano, siguiendo a las ovejas y cuidando a sus corderos, se quedó profundamente dormido, y tuvo un sueño en el que vió a un bello joven coronado de hojas verdes y con un halcón en la mano, y un carcaj lleno de flechas colgado del hombro, acercándose (silbando, mientras tanto, varias estrofas o melodías a medida que avanzaba). Al final soltó al halcón, que se metió en la boca del chico y llegó hasta sus entrañas, y de repente éste se despertó presa de un gran pánico, pero poseído de tal don de poesía que dejó a las ovejas y llegó a ser en aquel entonces el bardo más famoso de todo su país.
Esta descripción tiene mucho que ver con la búsqueda del espíritu o visión para obtener poderes, llevado a cabo por `brujos` y curanderos tradicionales en diversas culturas. Tales búsquedas frecuentemente suponen viajes hasta las montañas o zonas desiertas, donde se experimentan sueños iniciáticos, junto con encuentros con animales totémicos o guías espirituales que aparecen bajo forma animal. Éstos, como el halcón de Vaughan, a veces se adentran en el cuerpo del chamán. El halcón fué, por supuesto, una de las formas asumidas por Ceridwen en su persecución de Taliesín, pero, ¿Qué hay del “joven bello, coronado de hojas verdes”? Quizá sea algún dios del bosque veraniego, quizá sea el mismo Taliesín.
La aparición de la inspiración divina en forma de pájaro no es un tema inaudito dentro del paganismo europeo. Un oráculo fue fundado en Dodona después de que el dios Zeus eligió el lugar para hablar, desde las ramas de un roble, en forma de paloma. A la sacerdotisa cuyo oficio era interpretar a la voz del dios en este lugar, a través del susurro de las hojas del roble sagrado, se le conocía como Peliai, o ‘palomas.’
El genio poético de Taliesín, obtenido del caldero de la diosa, fué venerado por generaciones de bardos que, a lo largo de varios siglos, continuaban atribuyéndole poesías, viéndole como el maestro supremo de su arte.
LA POESIA PROFETICA de los AWENYDDIONAWENYDDION
El segundo regalo que concede el caldero es el de la profecía, y profecía mediante la Awen, tal y como fué practicada entre un grupo especializado en su práctica es descrita por Girladus Cambrensis en su Descripción de Gales (traducido por Lewis Thorpe, editado por Penguin Books, 1978, p246ff.), escrita hacia finales del siglo doce. Geraldus afirma que:
“…entre los Galeses hay ciertos individuos llamados Awenddion que se comportan como si estuvieran poseídos.. Cuando les consultas acerca de algún problema, de inmediato se ponen en trance y pierden el control de sus facultades… No contestan a la pregunta que uno les hace de manera lógica. Las palabras fluyen de sus bocas de manera incoherente y aparentemente sin sentido, pero aún así bien expresadas, y si escuchas atentamente a lo que dicen recibirás la solución a tu problema. Cuando todo se ha acabado, se recuperarán de su trance, como gente ordinaria despertándose de un sueño profundo, pero tienes que sacudirlos bien para que recuperen el control de sí mismos. .. Cuando vuelven en sí, no se acuerdan de nada de lo que hayan dicho mientras tanto… Parecen recibir el don de la adivinación a través de visiones que ven en sueños. Algunos tienen la impresión que la miel o leche azucarada ha sido frotada en sus labios, otros dicen que una hoja de papel inscrita de palabras es apretada contra sus labios. Nada mas salir de su trance y recuperarse de sus profecías, eso es lo que afirman que les ha pasado. ..
“De la misma manera, en un tiempo en que todavía existía el reino de Bretaña, los dos Merlín, Caledonius y Ambrosio, predecían su destrucción, y la llegada primero de los Sajones, luego de los Normandos. ..
“Si se pregunta… por qué intervención sobrenatural tales profecías se hacen posibles, no digo necesariamente que sea por brujería o por la intervención de espíritus malvados. Es cierto que el conocimiento de lo que trae el futuro se dice que es propiedad tan sólo de Dios, porque solamente éllos puede predecir el futuro por virtud de su omnisciencia, libremente dispensada desde arriba…
“No debe de extrañar a nadie… si los que de repente reciben el espíritu de  Dios como señal de gracia del cielo parecen durante una temporada haber perdido el uso de su razón.”
Los últimos dos párrafos nos recuerdan que Giraldas fué miembro del clero cristiano pero también galés nativo, y por lo tanto no puede permitirse acusar a sus paisanos de comercio con “espíritus malvados”, poniendo el don de la Awen que inspiraba a estos médium dados al trance profético a la par con “el espíritu de Dios.” Parece, según la descripción de Girladus que los Awenddion podían entrar en trance por voluntad propia, sin echar mano de la percusión rítmica, los cánticos, bailes, o las plantas psicotrópicas recurridas por otras tradiciones.
Profetas inspirados como los descritos por Giraldas eran ampliamente conocidos a lo largo y ancho del mundo Griego – Romano. Sus profecías normalmente tomaron forma poética, a veces siendo revisadas por bardos profesionales empleados con ese propósito en el lugar de los oráculos. Los profetas en sí podían ser hombres o mujeres. En Grecia, se consideraba que las mujeres recibieron con frecuencia la inspiración del dios Apolo, los hombres de las musas, y las doncellas de éste.
Se celebran los dones poéticos de Taliesín en varios poemas, en los que da un repaso a lo sucedido desde la Creación y predice el destino de los Británicos hasta el fin de los tiempos, como en ‘Los Cuatro Pilares del Cántico’, donde canta a erca de la conquista sajona de Gran Bretaña. :
“¡Ay ¡ Qué miseria,
Atravesando extremos de aflicciones,
La profecía mostrará
A la raza de Troya.
Una serpiente amenazante,
Orgullosa y sin merced,
Con sus alas doradas,
Desde Alemania,
Ella Dominará
Inglaterra y Escocia,
Desde la orilla marina de Lychlyn
Hasta el (río)Severn.
Entonces los Británicos serán
Como prisioneros,
Dominados por extraños
De Sajonia.
A su señor le alabarán,
A su lengua la mantendrán,
A su tierra la perderán,
Excepto a la salvaje Gales.”
Esto nos recuerda que el conocimiento del futuro no es solamente un don sino también una losa, dado que el futuro abarca a la tristeza junto con la dicha. Con conocimientos del futuro, el don de la Awen también trae recuerdos del pasado, y Taliesín no sólo reclama conocimientos de sucesos pasados, sino también que estaba él presente como testigo de ellos, como en los versos que siguen, donde recuerda sucesos bíblicos, episodios de la antigüedad clásica, y escenas de la mitología Británica:
“Primer jefe supremo de bardos soy yo para Elffin,
Y mi país originario era la región de las estrellas estivales;
Idno y Henin me llamaron Myrddin,
Con el tiempo todo rey me llamará Taliesín.
Estaba con mi señor en la esfera más alta,
Al caer Lucifer a las profundidades del infierno;
He llevado una bandera delante de Alejandro;
Estuve en la celda con Daniel y sus leones;
Conozco los nombres de las estrellas desde el norte hasta el sur;
He estado en la galaxia en el trono del Distribuidor;
Estaba en la tierra de Canaan cuando se mató a Absalom;
Conduje al espíritu divino al lugar del valle de Hebron;
Estaba en la corte de Don antes del nacimiento de Gwydion;
Fui instructor de Eli y Enoch;
He sido alado por el genio de la espléndida Arca;
He sido locuaz antes de recibir el don del habla;
Estaba en el lugar de la crucifixión del bondadoso hijo de Dios;
He estado tres periodos en la cárcel de Arianrhod;
He sido director jefe de las obras de la torre de Nimrod;
Soy una maravilla cuyos orígenes no son conocidos;
He estado en Asia con Noé en el arca,
He visto la destrucción de Sodoma y Gomorra;
He estado en la India cuando se construyó Roma,
Ahora he venido aquí a los restos de Troya;
He estado con mi señor en la cuadra del asno;
Di fuerzas a Moisés a través de las aguas del Jordan;
He estado en el firmamento con María Magdalena;
He obtenido la Awen del caldero de Ceridwen;
He sido el bardo del arpa para Lleon de Lochlin;
He estado en la colina blanca, en la corte de Cynfelyn,
Un año y un día prisionero del cepo,
He sufrido el hambre por el Hijo de la Virgen,
He sido nutrido en la tierra de la bella Dana,
He sido profesor de todas las inteligencias,
Soy capaz de instruir al universo entero;
Estaré hasta el último día en la faz de la tierra,
Y no se sabe si mi cuerpo es carne o pescado.
Entonces estuve durante nueve meses
En el vientre de Ceridwen;
Originalmente era el pequeño Gwion,
Con el tiempo, soy Taliesín.”
Este poema puede leerse como una serie de encarnaciones por las que el poeta ha pasado. Tal lectura nos recuerda el comentario de Julio Cesar que:
“La doctrina cardinal que (los druidas) buscan enseñar es que las almas no mueren, sino que después de la muerte pasan de un cuerpo a otro.”
“HE TENIDO MUCHAS FORMAS”
Otros poemas recuerdan transformaciones no humanas, como en la obra más famosa de todas las atribuidas a Taliesín, Cad Godeu, `La Batalla de los Arboles` donde el bardo dice que:
“He estado en muchas formas
Antes de tomar esta forma congénita;
He sido una espada, estrecha de forma;
Yo creo, dado que es aparente, que
He sido una lágrima en el cielo,
He sido una estrella refulgente,
He sido una palabra en una letra,
He sido un libro en mi origen,
He sido un rayo resplandeciente de luz,
Un año y medio,
He sido un puente estable
Por encima de confluencias de compasión,
He sido un camino, he sido un águila,
He sido un barco de cuero en el mar,
He sido la dirección de un bastón,
He sido una bala de paja en un campo cerrado,
He sido una espada en una brecha fácil,
He sido un escudo en el conflicto abierto,
He sido una cuerda en un arpa,
Cambiando de forma durante nueve años,
En las aguas, en la espuma,
He sido consumido por el fuego,
He sido la pasión en una cabaña.
¿No soy yo él que cantará
a la belleza de lo pequeño? ;
Belleza en la Batalla de los Copos de los Árboles
Contra el país de Prydein.”
Alan y Brinley Rees (Celtic Heritage, p.230) han indicado que “Taliesín lo es todo, y es una deducción sensata que entre los Celtas, como en la India y otros países, existía junto con la creencia en la reencarnación individual, una doctrina que sostiene esencialmente la existencia de un sólo Transmigrante.” En otras palabras, Taliesín, a través del contacto con la Awen, descubre su identidad con lo divino, llegando a ser, en efecto, un dios supremo, omnisciente y omnipresente. He aquí paralelos claros con las tradiciones espirituales Hindúes, donde una manera de obtener la iluminación es fundir la propia identidad con la de la deidad elegida.
El Hinduismo tiene un espíritu de diosa que tiene mucho en común con la Awen. En su aspecto universal, a este espíritu le llaman Shakti, y se le representa como una diosa que es el espíritu activo, creativo, de la deidad, emparejada con y dirigida por la sabiduría del dios Shiva. El poder de Shakti se manifiesta en muchas o todas las demás diosas, incluida la temerosa Kali, con su rosario de calaveras humanas, y la bella diosa Sarasvati, patrona de la música y el aprendizaje. En la tradición tántrica, las mujeres se identifican con Shakti, los hombres con Shiva, y se encuentra en la unión de los dos a la más elevada dicha espiritual. Esta doctrina se formó durante los mismos siglos que vieron la composición de los poemas atribuidos a Taliesín.
En la tradición bárdica, las mujeres pueden llegar a ser encarnaciones individualizadas de la Awen, o de la diosa como musa. En ‘El Dialogo entre Myrddin y Gwendydd’, el bardo y su musa se refieren el uno a la otra en términos de reverencia:
“Pido de mi Llallogan,
Myrddin, hombre sabio, profeta,
Una canción de dispensación, y de mí,
La doncella que te convoca, una canción de verano.”
Hablaré con Gwendydd,
Dado que se ha dirigido a mí en mi escondite.
Con sus secretos en la primera de las lenguas,
Los libros de la Awen: cuentan invocaciones,
Y el cuento de una doncella, y el sueño de sueños.
Vuelvo a afirmar los movimientos de tu Creador,
El jefe de todas las criaturas,
La bella Gwendydd, refugio del cántico.”
Los poemas arriba citados sugieren que los bardos buscaban identificarse con lo divino, y algunos podrían haberlo hecho identificándose con Taliesín como el arquetípo del bardo inspirado por la Awen. Su papel en relación con Ceridwen parece indicar que Taliesín debería verse también como una deidad pagana, o al menos como semi-divino. Ceridwen se ve como la que concede la Awen, la divina creadora energía, y, por lo tanto, como iniciadora y musa. Su papel se ve reflejado en el de muchas mujeres de la mitología Celta que causan, provocan o inspiran las acciones de los héroes masculinos, a quienes ellas también amamantan, nutren y a menudo enseñan. Los hombres de las leyendas con frecuencia buscan el poder y el conocimiento, que a menudo se personifican en, o aparecen bajo el control de, las mujeres. Presuntamente las bardas habrían intentado identificarse con la diosa, directamente, o quizá a través de la devoción a Taliesín, de una manera parecida a la de las mujeres Hindúes que se acercan a la deidad a través de la devoción a Shiva, quizá en su encarnación como el amante divino, Krisna. Tales búsquedas de la realización del ser como unido con lo divino dan sentido a la afirmación del texto irlandés medieval, Senchus Mor, que:
“los druidas… dijeron que eran ellos los que hicieron al cielo y a la tierra, y al mar, etc., y al sol y a la luna, etc…”
Tal nivel de identificación personal con la deidad no es parte de la tradición cristiana popular en occidente, aunque la iglesia oriental ortodoxa siempre ha abrazado el concepto de teosis, o la apoteosis. En el siglo durante el cual se compuso el Libro de Taliesín, había un monasterio en el monte Athos en el norte de Grecia donde los monjes usaron medios físicos, incluyendo el dominio de la respiración, para acceder a estados más elevados de consciencia, culminando en una visión de la luz divina, y la unión total del sujeto con Dios. Ideas similares eran conocidas en Occidente gracias a las enseñanzas de místicos como Bernardo de Clairvaux (1115 – 1153), que enseñaba que la suma de la vida mística yacía en la consciencia de lo divino dentro de uno mismo.
Este aspecto de la tradición bárdica no puede, pues, verse como una herejía en términos del siglo XIII. Lo que sigue siendo problemático es cómo los bardos de la Gran Bretaña Cristiana del periodo podrían haber reconciliado una aparente reverencia por la diosa pagana Ceridwen con su fe cristiana. Se ha sugerido que las referencias por parte de los bardos a Ceridwen no demuestran más que un interés de anticuarios para con sus propias tradiciones. Personalmente, siento que las referencias son tan extrañas, y tan en consonancia con el concepto místico y oculto de la Awen, que sólo pueden representar a una genuina supervivencia pagana, o quizá sería mejor describirlas como representando una notable síntesis semi-pagana, basada parcialmente en el pasado Celta, pero mezclado con ideas espirituales sostenidas por otras tradiciones del periodo.
LA DIOSA BARDICA
El equivalente más cercano a la Awen en la tradición de los bardos Irlandeses es Danu, o Dana, un término que tiene varios significados relacionados, incluyendo ‘ un don, tesoro, don espiritual u ofrenda’, ‘arte, ciencia, vocación,’ ‘el arte de la poesía,’ ‘poema’ o ‘canción.’ En Irlanda, el término Aes Dana (literalmente la gente del arte magico) denominaba a cualquiera que practicaba las artes bárdicas. La palabra también puede estar relacionada a Danu, Dana, o Anu, la epónima madre diosa del panteón pagano de los Irlandeses, los Tuatha de Danann, o ‘Tribu de Danu.’ Uno de los textos más antiguos describe a la poesía (es decir, a Dana) como ‘de forma múltiple, de facetas variadas, de magias multitudinarias, una doncella bien abrazada y noble” que se les aparece a los bardos durante el proceso de composición.
Sin embargo, la diosa más asociada con el orden de bardos en Irlanda es Brigit, cuyo nombre significa ‘Doncella,’ o ‘Mujer Bella,’, aunque también se puede interpretar como ‘el Poder del Destino.’ Según el manuscrito Irlandés del siglo nueve, El Glosario de Cormac, Brigit o Brighid era la diosa de las filidecht (es decir, de las artes de los bardos, de la sanación, y de la magia. La misma fuente se refiere a ella como:
“Una Diosa alabada por los poetas debido a la gran y afamada protección que ella les presta.”
Para los celtas, Awen, esta inspiración, este éxtasis, es el Don de Brigit. Pero, ¿qué une a Awen, a ese Espíritu Fluido, cola Diosa Brigit? Están tan unidos ambos conceptos que se asocia e identifica a Brigit como a la misma Awen. Brigit es una diosa antigua y poderosa dentro del mundo celta. Ella es la diosa celta de la sanación, de las artes ,de la magia y la poesía.  En Escocia es conocida como Brit y en gales como Brigitte. Posteriormente sería Bretonamente como Brigantia.

Su nombre se traduce en ocasiones “doncella” por su semejanza con la palabra Bride, aunque en su origen, su nombre era un calificativo que quería decir “La Ensalzada” o la “Elevada”, nombre que la une a la idea misma de éxtasis. Otra traducción de Brigit es “La Brillante”. También se traduce como “La Poderosa” o “La Encumbrada”.

No en vano es una triple diosa en su misma concepción, forma una tríada en sí misma, como otros dioses pan-célticos como Lugh, Cernunnos o Morrigan y se le relaciona estrechamente con la imagen de las Matronae o de las Tres Madres. Estas Madres se suelen representar como tres mujeres con símbolos de fertilidad, como niños amamantados, frutas, cereales y signos de abundancia. Y es que a Brigit se la considera la única hija de la Gran Diosa Madre, Dana y del Dagda, y como tal, el renacimiento de la Diosa Madre en una forma renovada, rozando el arquetipo de la Diosa Virgen. Este renacimiento de Dana en Brigit tiene paralelismos con el de Démeter, que renace en Perséfone o como tantos otros dioses resurgen actualizados en la forma de sus hijos. Podemos ver que esta vinculación de Dana y Brigit se reafirma en dos de sus asociaciones: por una parte, a Brigit, se le asocia con la Gran Vaca, representada como en el caso de “La Ensalzada” en una vaca blanca; la vaca, como animal, ha sido símbolo de la Gran Madre en diferentes panteones y mitologías; desde la egipcia Hathor, diosa vaca del cielo y la fertilidad, y en asociación con el disco solar se convierte en Isis o Audhumla , la vaca primigenia de la mitología nórdica, diosa de la creación nórdico.

La segunda vinculación de Brigit con Dana proviene de su relación con los ríos. Brigit es asociada a las corrientes de agua, al igual que Dana o Danu, cuyo nombre significa Agua del Cielo y cuyo nombre está directamente conectado con el Danubio, conocido como el Camino de Dana.La Diosa Brigit tiene otros animales relacionados con ella.

Uno es la serpiente, una sierpe alba con orejas rojas, que la unen a la idea de renacimiento y de conexión con los dioses ce-tónicos.

El otro animal relacionado con ella es el cisne blanco. Brigit está unida a este animal en su faceta de diosa comadrona, ya que se dice que bajo esa forma cuidaba de los niños recién nacidos apostada sobre sus cunas. Estos animales blancos (la serpiente, la vaca) que la representan, como otros tantos animales de similares características en las leyendas celtas, representan guía hacia el Otro Mundo: podemos ver ejemplo de ello en varios casos, desde los perros de la Cacería Salvaje, hasta el ciervo blanco perseguido por Arturo en su Viaje al Otro Mundo.

La asociación de la Diosa con el Otro Mundo pervive en su figura cristianizada, puesto que en los epítetos utilizados para referirse a ella son usados términos como “Brigit, de la Delgada Raza de las Hadas” y “Brigit,  de la Tribu de las Mantas Verdes” en clara asociación con la Buena Gente, los habitantes de los Sidh.

Un elemento fundamental en el culto a esta diosa, es el fuego. Se la supone guardiana del fuego del hogar y el fuego pervive en la efigie de Brigit como flecha flamígera que surca el aire.
Un último símbolo de la diosa y un poderoso amuleto asociado a ella es la Cruz de Brigit, cuya forma más común es una esvástica de cuatro brazos iguales.
Consideradas como manifestaciones de Brigit son, en Gales, Arianrohd, como hija femenina de Dana, y Cerridwen como proveedora de Awen.
Con la llegada de la Era Cristiana, la diosa pagana de los Irlandeses fue reemplazada por un santo del mismo nombre, que asumió muchos de los atributos de su predecesor. Esto está claro por los epítetos dados al nombre de la santa en la tradición folclórica Escocesa, que incluyen ‘Brighid de la Boca Melodiosa,’ ‘Brighid de la Profecía,’ ‘de la Arpa,’ ‘de la Delgada Raza de las Hadas,’ y ‘de la Tribu de las Mantas Verdes (es decir, las Hadas).’ Esta diosa canonizada también está vinculada con una llama sagrada, con el parto, con una misteriosa serpiente roja, y con una bebida embriagadora. Su festival al principio de Febrero marcaba los primeros movimientos de la Primavera, cuando la serpiente de Bride salía de su nido, donde se suponía que pasaba el invierno; lo cual sugiere que representa el poder del crecimiento de la diosa dentro de la naturaleza.
El poder de Shakti, que hemos comparado con la Awen, se identifica en su forma microcósmica con la diosa Kundalini, cuya energía, representada en forma de serpiente, duerme en los más bajos de los centros sutiles del cuerpo hasta que sea despertada por la práctica del Yoga Kundalini. Neiddred, ‘víbora o `serpiente’ son términos tradicionalmente intercambiables por ‘druida’, y en el poema de Taliesín, El Redil del Ganado de los Bardos, el poeta se identifica a la vez como druida y como serpiente:
“Soy una canción hasta el final; soy claro y brillante;
Soy duro; soy Druida;
Soy artesano; estoy bien hecho;
Soy una serpiente; soy la reverencia, que es un receptáculo abierto.”
Hemos visto que uno de los principales atributos de Ceridwen, la equivalente Británica de Brighid, Ceridwen, es su caldero de la inspiración. En la mitología irlandesa la principal deidad asociada con un caldero mágico parecido al ya mencionado es el padre de Brighid, el Dagda (`buen dios’), que en un texto es nombrado ‘el dios del druidismo.’
¿Qué hemos aprendido, pues, acerca de la Awen? Sabemos que es un espíritu que fluye, una especie de esencia vital, una fuente de fuerza espiritual, sabiduría profética e inspiración poética, asociada con deidades llamadas Ceridwen y Taliesín en Gran Bretaña, y Brighid y el Dagda en Irlanda, todas éstas siendo asociadas con calderos mágicos y bebidas embriagadoras. Es bastante probable que los grupos de las diferentes tribus tuviesen sus propias deidades asociadas con ‘el espíritu que fluye.’ Meadhbh y Dana ya han sido mencionadas, y parece razonable sugerir que nuestros antepasados los druidas vieron a todas las deidades como fuentes de, o conductas para, la Awen. Hemos visto que la Awen también puede manifestarse en una variedad de formas, como un líquido, un halcón, una mujer, o el sabor de la miel en los labios. También sabemos que se puede contactar con la Awen bebiendo del caldero de la Diosa, cantando o entonando cánticos o mantras, mediante la inducción controlada del trance, por la visualización creativa que se suele llamar la búsqueda de visiones, o por el aislamiento de los sentidos. Los grupos modernos de druidas emplean también varios tipos de meditación, visualización y rituales.
La Awen tiene equivalentes en otras culturas. Ya hemos mencionado a la Shakti hindú, llamada la gran madre del universo, y el espíritu santo de los cristianos, que el escritor Gnóstico Irenaeus llamó ‘la primera mujer,’ o “la madre de todo ser vivo. A una tanto como otra se las ve como la energía empleada por la deidad para crear el Universo, y se les vincula con la sanación y la profecía, dones también asociados con la Awen. En Tendencias en la Religión Comparativa (página 21), Mircea Eliade manifiesta:
“Los Sioux (Lakota) llaman Wakan a esta fuerza; existe en todo el universo, pero solamente se manifiesta a través de fenómenos extraordinarios (como el sol, la luna, los truenos, el viento, etc.) y de las personalidades fuertes (brujos o hechiceros… figuras de los mitos y las leyendas, o parecidas).”
El término Maná, originalmente de los Melanesios, ha sido empleado como término universal para tales fuerzas espirituales.
No todas las personas y cosas están dotadas en igual medida de esta fuerza espiritual; algunas la poseen en gran cantidad, y por lo tanto llegan a ser objetos de poder y de reverencia, mientras que otras parecen padecer su casi total falta. Los individuos pueden acumular esta energía dentro de sí, y canalizarla a otra gente u objetos, con los propósitos de sanar, inspirar, o fortalecer.
Quizás los ejemplos que hemos dado de la Awen en este ensayo hacen que parezca algo misterioso, oculto, y en realidad así es, aunque su energía inspiradora nos rodea del todo, una vez que podamos sentir su presencia y abrirnos a los dones que conceda. Puede experimentarse en la emocionante sensación que uno siente encontrándose en la cima de un monte azotado por los vientos, o paseando por un bosque bañado por la luz de la luna, o en las orillas del mar, o estando al aire libre durante una tormenta eléctrica, o realizando ceremonias en los antiguos lugares santos, donde se acumula como agua discurriendo por un hueco entre rocas. Se la siente en ese extraño estremecimiento que uno tiene al oír por primera vez una música inspirada, o un poema, o al ver un cuadro magnífico. Es una respuesta al espíritu inspirador que el artista ha logrado canalizar y materializar en su obra. El poeta Robert Graves la describió como un hormigueo en la nuca. Algunos la experimentan como un picor en las palmas de las manos, otros como contraer una carga estática, o como un calor reconfortante en la región del plexo solar. Al sujeto le deja inspirado y lleno de energía.
Una vez, en una tarde de verano, me encontraba en medio de un bosque, acompañado por una docena de druidas. Juntamos las manos y pedimos al Espíritu que nos guiara. Un gran cuenco plateado, de cerca de ocho pies de diámetro, apareció encima de nuestro círculo. Del aire sobre el cuenco emergió una mano femenina, delgada y pálida.. Desde los dedos fluía un líquido plateado que llenó rápidamente el cuenco poco profundo hasta que éste se desbordó, dejando caer una lluvia plateada por encima de los presentes en el círculo. Tal fué mi visión de la Awen en esta ocasión.
Pero esta visión me fué personal. Es la tarea de cada individuo descubrir la manera en que la Awen se manifiesta para sí, de qué manera (o maneras), exactamente como debemos encontrar a nuestros talentos personales para poder materializar su don de inspiración, y cómo también debemos encontrar a nuestra propia relación con la deidad. Y así vemos que la Awen yace en el corazón de la tradición druídica, siendo el espíritu sagrado del druidismo, y aportando no solamente nuestro vínculo real con el pasado, sino también con la realidad más profunda del presente, y las infinitas posibilidades del futuro. En el último análisis, la Awen nos concede como don postrero el reconocimiento de nuestra propia divinidad.
Libro de Druidismo: Volviendo a encender a la llama sagrada, copyright del BDO, 1.999
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